
Una noche en el Templo Jogyesa: Paz y espiritualidad en el corazón de Seúl
Una noche en el Templo Jogyesa: Paz y espiritualidad en el corazón de Seúl

Ubicación: 55 Ujeongguk-ro, Jongno-gu, Seúl, Corea del Sur
Corea del Sur es un país donde la modernidad y la tradición coexisten en armonía. En medio del bullicioso distrito de Jongno, un lugar inesperado ofrece un refugio de serenidad y espiritualidad: el Templo Jogyesa (조계사). Este icónico templo budista es un testimonio de la historia y cultura del budismo en Corea.
Tuve la oportunidad de visitarlo durante la noche, un momento mágico en el que la iluminación tenue y la tranquilidad del ambiente creaban una atmósfera única. Desde la entrada, la majestuosidad del lugar se hace evidente con la maravillosa figura del Buda Gautama, que fue parte de una exhibición especial durante el Festival de los Crisantemos en otoño. Enmarcado entre dos hermosos arbustos, esta imagen dorada parecía dar la bienvenida a los visitantes con una presencia imponente y serena.
Figura de Buda Gautama adornada con flores de crisantemo en una exhibición especial en el Templo Jogyesa de Seúl. | Foto: Franco Gil (Xavigil Film)

Arte y simbolismo en la entrada del templo
Al acercarme a la entrada, mi atención fue capturada por los intrincados grabados en el techo, donde coloridos faroles y papeles colgantes se balanceaban con la brisa nocturna. Estas decoraciones, llamadas “Lotus Lanterns”, son una parte esencial de la tradición budista coreana. Se cree que simbolizan la luz de la sabiduría y la compasión de Buda, iluminando el camino espiritual de quienes las observan.

Los faroles iluminan el Templo Jogyesa en una de las festividades budistas más hermosas de Corea del Sur. | Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
En ocasiones especiales, como el cumpleaños de Buda (Seokga Tansinil), el templo se ilumina con miles de linternas, ofreciendo un espectáculo visual impresionante que atrae tanto a locales como a turistas.
Antes de llegar al edificio principal, pasé por una pequeña fuente con un puentecillo, un detalle que realza la estética del templo y refuerza el simbolismo de “cruzar hacia la iluminación espiritual”.

Un pequeño puente sobre una fuente en el Templo Jogyesa simboliza la transición hacia la iluminación espiritual. | Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
Los grandes budas del interior y exterior
Al cruzar el umbral del templo, la vista resulta sobrecogedora. Tres imponentes estatuas doradas de Buda, sentadas en majestuosa quietud, dominan la sala, simbolizando distintos aspectos de la iluminación y la compasión. La serenidad de sus rostros y la magnitud de su presencia envuelven el espacio en una atmósfera de respeto y profunda admiración.

Las majestuosas estatuas de los tres Budas en el interior del Templo Jogyesa representando los principios fundamentales del budismo. | Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
En el exterior, escondido entre los arbustos, se encuentra otro Buda reclinado, una imagen menos común en templos budistas coreanos. Esta representación de Buda acostado simboliza su paso al Nirvana, un recordatorio de la impermanencia de la vida y la paz que se alcanza al final del camino espiritual.

Franco Gil junto al Buda Reclinado del Templo Jogyesa, una representación poco común en templos budistas coreanos. | Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
Dentro del complejo del templo, también se encuentra un pabellón con una gran campana de bronce, utilizada en ceremonias budistas. Estas campanas no solo marcan el inicio de los rituales, sino que su sonido profundo y resonante se cree que purifica el ambiente y guía a las almas hacia la iluminación. Escuchar su eco en la tranquilidad de la noche fue una experiencia verdaderamente mística y sobrecogedora.

En el pabellón del Templo Jogyesa se encuentra una gran campana de bronce, utilizada en ceremonias budistas para marcar el inicio de la meditación.|Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
Datos Curiosos sobre el Templo Jogyesa
Centro del Budismo Zen en Corea: Jogyesa es la sede de la Orden Jogye, la principal orden budista zen en Corea del Sur. Su linaje se remonta a más de mil años.
Árboles centenarios: En los patios del templo hay dos árboles que tienen más de 500 años de antigüedad, considerados sagrados por los fieles.
Ubicación estratégica: A diferencia de muchos templos budistas coreanos, que suelen estar en montañas, Jogyesa está en pleno centro de Seúl, lo que lo hace de fácil acceso para quienes buscan un momento de paz en la ciudad.
Festival de las Linternas: Cada mayo, el templo se llena de miles de linternas de loto que iluminan la noche en una de las celebraciones budistas más hermosas de Corea.

La majestuosa entrada del Templo Jogyesa en Seúl, un símbolo de la tradición budista en Corea del Sur.|Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
Recomendaciones para los Visitantes
Visítalo de noche: La iluminación crea una atmósfera mágica y el templo es menos concurrido.
Respeta el silencio: Jogyesa es un sitio de culto activo, por lo que se recomienda hablar en voz baja.
Observa los detalles: Desde los faroles hasta los grabados en madera, cada rincón del templo cuenta una historia.
Vístete apropiadamente: Aunque no hay un código estricto de vestimenta, se recomienda ropa discreta y cómoda.
Combina la visita con otros lugares cercanos: Jogyesa está a pocos minutos de Gyeongbokgung y de Insadong, dos paradas imperdibles en Seúl.

El Templo Jogyesa brilla en la noche con una iluminación dorada, creando un ambiente de paz y espiritualidad en Seúl.|Foto: Franco Gil (Xavigil Film)
Para finalizar, visitar el Templo Jogyesa fue una experiencia que me dejó una sensación de calma y asombro. Es increíble cómo, en medio de una ciudad vibrante y llena de rascacielos, un lugar tan sagrado y sereno sigue siendo un pilar de la espiritualidad coreana.
Si alguna vez viajas a Seúl, recuerda de incluir Jogyesa en tu itinerario, especialmente de noche. Te aseguro que será un momento que quedará grabado en tu memoria.
Te emocionaría visitarlo? Te comparto mi experiencia en este templo en el siguiente video:
